El piloto español cuenta su experiencia en la edición del año pasado, entre dunas, estrategias e imprevistos.
El desierto no perdona, pero sabe regalar emociones únicas a quienes deciden desafiarlo.
El FenekRally, cada vez más referente entre los rally raid al estilo Dakar, es una prueba
en la que la técnica, la navegación y la resistencia mental cuentan tanto como la
velocidad. Entre los protagonistas de la edición 2025 se encuentra José Antonio Guerra,
de 59 años, empresario de Premià de Mar (Barcelona) y veterano de competiciones
desérticas con numerosos podios en Túnez y Marruecos. A su lado, el navegante Xavi
Ribas, también de 59 años y empresario en Mataró, con quien comparte no solo el
habitáculo sino también una conexión construida carrera tras carrera y en treinta años de
amistad. Juntos han escrito páginas importantes del FenekRally, convirtiéndose en el
único equipo capaz de ganar tanto en Túnez como en Marruecos, además de conquistar
en 2023 el Campeonato de España de Regularidad tras una temporada muy reñida.
En esta entrevista, Guerra explica lo que realmente significa correr entre dunas y pistas
africanas, entre estrategia, imprevistos y esa pasión que sigue empujándolo hacia nuevos
desafíos.

¿Por qué decidiste participar en el FenekRally 2025? ¿Fue un desafío personal o la
llamada del desierto?
Hemos participado en varias ediciones del FenekRally y nos fascina mucho su concepto,
fuertemente inspirado en los grandes raids como el Dakar. Para nosotros siempre es un
desafío personal: más allá del resultado, cada etapa es un concentrado de emociones,
entre recorridos, dificultades y espíritu de aventura.
¿Cuál fue el momento más duro de la carrera?
El peso de la competición se siente desde la salida. Incluso con años de experiencia,
hasta que no estás en carrera siempre tienes la duda de que algo pueda fallar:
electrónica, mecánica, cada detalle cuenta. El momento más difícil llegó el día en que nos
vimos obligados a retirarnos por una avería. Ya habíamos notado una pérdida de potencia
durante la mañana, pero seguimos defendiendo nuestra posición hasta las dunas, nuestro
terreno favorito. Estábamos cerca de la meta, con buena ventaja sobre los perseguidores,
pero el coche ya no podía subir. Intentamos hasta el final, luego tuvimos que detenernos
para evitar daños mayores. Es el motorsport: a veces tienes todo bajo control y se te
escapa.
¿Qué importancia tuvo la navegación en vuestro resultado?
Fundamental. En el desierto no siempre gana el más rápido, sino quien menos errores
comete. Nuestra estrategia era precisamente esa: nada de errores de navegación. No
teníamos el coche más potente, así que nos centramos en la precisión. Cometimos muy
pocos errores y eso nos llevó directamente a la cabeza de la clasificación, llegando a
tener más de 40 minutos de ventaja. El mérito también es de la relación con Xavi:
corremos juntos desde hace años y en el coche la conexión es total.
Desde el punto de vista físico y mental, ¿cuánto cuentan la estrategia y la gestión
de energías?
Son determinantes. Siempre debes saber cuál es tu lugar en la carrera y dosificar los
esfuerzos, tanto físicos como mecánicos. El objetivo es llegar hasta el final, etapa tras
etapa. El año pasado una avería nos detuvo, aunque estábamos tratando de gestionar
todo con cuidado. Lamentablemente hay variables que no puedes controlar.
¿Con qué vehículo afrontasteis el FenekRally 2025?
Corrimos con un Mitsubishi Montero DID de 2001 (Team RDLUNA Maquinaria), un coche
que usamos desde hace tres años. Es fiable y sólido. La preparación es la clásica: roll-
bar, amortiguadores con depósito separado, protecciones en el chasis y buenos
neumáticos. Luego se trabaja un poco en la potencia… ¡y a divertirse!
¿Tuvisteis problemas técnicos durante la carrera?
Sí, dos episodios principales. En la segunda etapa rompimos un semieje delantero antes
del repostaje y completamos la prueba con tracción trasera: fue… interesante, por decirlo
de alguna manera. Por suerte teníamos el recambio y conseguimos arreglarlo en el
parque cerrado.
El segundo problema fue decisivo: la pérdida de potencia que nos obligó a retirarnos. Solo
al volver descubrimos que se debía a la rotura del intercooler.
Mirando hacia 2026: ¿volverás al FenekRally?
Sí, la idea es estar en la salida de la edición de septiembre. Si el calendario lo permite, me
gustaría correr de nuevo con Xavi, aunque este año tengamos programas diferentes. En
cuanto al coche, probablemente será un Toyota Land Cruiser, pero todavía no he
decidido.


