La ciudad de la Motor Valley italiana acompaña la nueva aventura del rally por el desierto marroquí. El saludo del alcalde Marco Panieri y un banderín de la ciudad viajarán con los participantes.
Hay un hilo que une Imola, a orillas del río Santerno, con el desierto de Marruecos: la pasión por el motor. Desde la Motor Valley y las curvas del Autodromo Enzo e Dino Ferrari, el recorrido llega simbólicamente hasta las pistas y las extensiones de arena marroquíes.
Es a lo largo de este hilo donde se inserta el FenekRally, listo para comenzar este fin de semana. Organizado por el español Lluis Rosa, el evento reúne a aficionados procedentes de distintos países y combina la dimensión deportiva con la faceta más auténtica del viaje: el descubrimiento, el intercambio, el compartir experiencias y el encuentro con personas y culturas diferentes.
En este recorrido, Imola va más allá de su simple vínculo con el mundo del motor. Internacional por vocación, la ciudad acompaña simbólicamente a los participantes del evento automovilístico hacia una nueva aventura.
Una conexión que resulta aún más evocadora gracias a la proyección de la película sobre el Dakar, celebrada hace unas semanas en el circuito, que llevó precisamente al Enzo e Dino Ferrari el imaginario de los grandes desafíos en el desierto. Durante un día, la arena llegó a Imola. Ahora, de alguna manera, es Imola la que se desplaza hacia el desierto y Marruecos.

El FenekRally no es solo un desafío deportivo, sino también un ejemplo de cómo el deporte puede acortar distancias, superar fronteras y barreras lingüísticas y crear oportunidades de encuentro. Un mensaje especialmente significativo en un momento histórico en el que el diálogo, el conocimiento mutuo y la construcción de relaciones entre personas y países adquieren un valor aún mayor.
Por ello, Imola ha decidido acompañar la salida del rally con un pequeño símbolo de la ciudad: un banderín firmado que viajará por el desierto junto a los participantes. Un gesto sencillo, pero cargado de significado. Una forma de llevar consigo el saludo de un territorio que ha hecho de su pasión por el motor una parte de su identidad y que, a través de esa misma pasión, puede contribuir a tender un puente entre territorios y culturas diferentes.
El encargado de transmitir simbólicamente este mensaje es el alcalde de Imola, Marco Panieri, desde la histórica Sala del Gonfalone del Ayuntamiento.
“Un pequeño detalle de la ciudad para acompañar a los participantes en el desierto de Marruecos, con motivo de una magnífica experiencia que conecta Imola, el mundo del motor, la Motor Valley y las numerosas realidades que forman parte de este universo. Entre ellas, el circuito Enzo e Dino Ferrari, que hace poco también acogió la proyección de la película sobre el Dakar, llevando la arena directamente a la pista de Imola. Y precisamente desde Imola quiero enviar un saludo a todos vosotros. ¡Mucha suerte y… a todo gas!”.


